Palizas, moratones, marcas, arañazos, golpes contínuos por ser adolescente y llevar la contraria a una alimaña a la cual no pidieron el carné para ser padre...


Esto nos cuenta el estremecedor relato de Aurora, una joven de 15 años, que recogen hoy en la página web del diario "El Mundo" en este enlace...


La edición de Gonzalo Arroyo, muestra un testimonio que es un eslabón más de la cruel escalada de maltrato a menores que sufrimos en España...


Ojalá nuestra leyes sean lo suficientemente disuasorias como para evitar que una persona viva en su piel estas tragedias...


Ojalá sea una cadena perpetua o algo peor lo que les espere a todas aquellas cobardes alimañas que se atrevan a levantar la mano a sus semejantes, pues la razón no entiende de gritos ni amenazas...