Otro terrible atentado sacudió anoche la capital de Pakistán... un hotel en Islamabad, un mercado repleto de personas haciendo su día a día, un grupo de turistas, unos niños jugando al balón... cualquier blanco es bueno para esas alimañas que dicen actuar en nombre de su ¿Dios?...

¿Desde cuándo una cobardía de esa magnitud puede reservar el cielo eterno a toda esa peste de fanatismo que lo único que consigue es matar a semejantes...?

¿Cuándo habrá Leyes más estrictas que impidan que las semillas de ese odio queden enterradas antes siquiera de nacer el tallo?

¿Alguien se cree que los dictadores que enarbolan la bandera de la Guerra Santa ansían algo distinto al poder, pisando al pueblo sobre el cual cimientan sus patéticas artimañas?